26 de octubre de 2015

Lindo mensaje

No te preocupes por la mirada de los demás, solo te pueden ver los que pueden ver.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, dice la sabiduría popular, yo te agrego, cada uno ve lo que puede ver, no te preocupes por la mirada ajena, cada uno carga con sus cargas, con sus mochilas, cada uno hace lo que puede, vos se quien sos, mantené tu paz interior sabiendo que hiciste lo correcto, no permitas que ninguna acción te quite la paz al dormir, al apoyar tu cabeza en la almohada y buscar conciliar el sueño, ese es tu mirada sobre tu accionar, la mirada que debe importarte, el resto que haga lo que pueda, que vea lo que pueda.
Respira, sacate de encima lo que no te corresponde respirando, todo es crecimiento, todo es experiencia, todo es aprendizaje.
Todo pasa, y esto también pasará.

Ale Flores
20 de Octubre de 2015

13 de agosto de 2015

''ABRAZA''


"Abraza la soberbia que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño no querido.

Abraza la exigencia que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño que no ha sentido el Amor.

Abraza al “agradador eterno” que hay en ti porque detrás de él hay un niño rechazado.

Abraza la ira y el enojo que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño abandonado.

Abraza al solitario que hay en ti, porque detrás de él hay un niño excluido y discriminado.

Abraza el desgano, la apatía, la falta de sentido, porque detrás de todo esto, está tu niño padeciendo ser quién no es...
Abraza el dolor que hay en ti, porque detrás de él hay un niño lastimado.

Los niños que habitan dentro de nosotros, están empezando a manifestarse y esta vez no paran hasta ser escuchados...
Por favor, desde lo más profundo de mi corazón te pido, no los silencies más...
Aprender a integrarlo, a comprenderlo, a abrazarlo, a liberarlo, devolverlo a la vida, esta es la tarea de hoy."

(Clarissa Pinkola Estes)

6 de julio de 2015

La avaricia y las promesas.


Había una vez un hombre que después de trabajar toda su vida consiguió acumular una importante cantidad de dinero.

Pero él no ahorraba para conseguir algo, sólo amaba su dinero por encima de cualquier otra cosa, simplemente era un auténtico tacaño.

Justo antes de morir, le dijo a su esposa:

“Escucha, cuando muera quiero ser enterrado con todo mi dinero. Mételo en una caja y colócalo junto a mi en mi ataúd, porque quiero poder llevarlo conmigo en la otra vida”.
Ella le prometió de corazón que así lo haría. Y finalmente un día, murió.

El día del entierro oficiaron la misa en el cementerio. Su mujer, familiares y amigos allí se hallaban congregados.

Cuando la ceremonia acabó y fueron a cerrar la pompa fúnebre, ella se levantó y pidió a los enterradores que esperaran un segundo. De su bolso sacó una caja de zapatos, con cuidado la colocó en el ataúd, y después de sellarlo, lo enterraron.

Una amiga de la familia, sabedora de las últimas voluntades del difunto, se acercó a ella y le dijo:

“Espero que no estés tan loca como para haber puesto en esa caja todo el dinero de ese viejo tacaño”.

-“Claro que sí”, respondió la anciana. “Soy una buena cristiana y no puedo mentir”.

-“¿Quieres decir que pusiste todo en ese ataúd?“, le increpó su amiga.

-“Si, todo junto como prometí”, dijo la esposa. “Primero lo metí en mi cuenta bancaria y luego le extendí un cheque. Puede ir a cobrarlo cuando quiera”.





fuente: lavozdelmuro