8 de noviembre de 2008

Higiene y forma de vida


Tenemos a veces un concepto demasiado restringido de la higiene. No hay que entenderla solo como protección, ni limitar su campo a la mera limpieza corporal para eliminar la suciedad: debemos concebirla como una forma de vida, manifestada en múltiples aspectos:

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El cabello: nuestros cabellos son las mejores antenas de que disponemos. A través del pelo captamos y emitimos, es revelador que una de las primeras reacciones en las personas y animales expuestos a la radiactividad sea precisamente la caída del pelo. Podríamos interpretarlo como reacción natural y espontánea del organismo por cerrarse al máximo a tales radiaciones cortando sus principales antenas de recepción. Cambiar la ubicación de la cama de una zona geopatógena a otra sana o neutra suele ser suficiente. Los tintes artificiales para el cabello son perniciosos, pues, además de contener frecuentemente muchas sustancias toxicas, bloquean los circuitos energéticos.

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Caminar descalzos: nos permite derivar sobrecargas eléctricas a tierra, si se practica de forma habitual antes de acostarse, permite en muchos casos un sueño reparador.

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El agua: además de sus beneficiosos efectos sobre la piel, ingerida facilita los intercambios iónicos internos y es depurativa, puesto que ayuda a la sangre a arrastrar las toxinas y a filtrarlas por los riñones. Evitaremos las aguas excesivamente mineralizadas. No son buen sustitutivo de esta los zumos embotellados que generalmente están desvitalizados.

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El ejercicio: muchos de nuestros padecimientos desaparecerían si en lugar de llevar una vida sedentaria, hiciéramos algo de ejercicio. Los paseos por zonas no contaminadas, respirando aire puro nos aportaran sin duda salud y paz emocional.

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El reposo: es tan importante como el resto de las funciones metabólicas y energéticas de nuestro organismo. Sin reposo hay agotamiento y también cierta calma para descargar en la sangre las toxinas que les han llegado junto con los alimentos y las generadas por sus propios procesos de combustión.

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El sueño: el sueño es de la máxima importancia para el reequilirio global del organismo. Debe ir acompañado de un ambiente aireado y silencioso, sin el cual el reposo completo resulta difícil. Mientras dormimos nos desintoxicamos psíquicamente mediante los sueños. Son necesarias un mínimo de seis horas diarias de sueño para restablecer todo el organismo y permitir su desintoxicación aunque depende de las necesidades de cada persona. Es importante saber que cada hora de sueño antes de la medianoche equivale a dos a partir de las doce. Gracias a varios estudios se ha observado que la orientación de la cabeza hacia el Norte es la más aconsejable en la mayoría de los casos, seguida de la orientación hacia el Este.

Mariano Bueno

Conjurado por Betty

5 comentarios:

  1. BUENOS DIAS AMIGAS!!!...BETTY AMIGA,YO QUISIERA DORMIR 6 HORAS DUERMO 5 HORAS ,A LA TARDE,ME TIRO UN RATITO............EL CABELLO ,ANTES CUANDO LLOVIA ,JUNTABA EL AGUA Y LO LAVABA,AJA,JA,JA,JA,

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  2. que lindo betty, mencanto.

    tomaré algunas cosas en cuenta.

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  3. Ahh,era eso?
    Yo pensé que me iban a mandar la limpiar mi rancho,vea,Don.

    Fiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!

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  4. La orientación de la cabeza hacia el Norte cómo es? Con los pies para ese lado mirando el Norte o con los pies para el Sur y la cabeza hacia ese lado?

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  5. De estos puntos hay varios que tendré que tener en cuenta más seguido en especial el del sueño y el ejercicio-

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Namasté!!