11 de noviembre de 2008

Las etapas de una pareja




Las personas
experimentamos distintas emociones, sensaciones y situaciones en las diversas etapas de la vida.
La pareja, como cualquier sistema vivo, puede ser descrita como algo que cambia permanentemente, en un proceso de desarrollo, con un nacimiento, un crecimiento, una madurez, un reposo y una muerte.

Tan diferentes como los individuos, las parejas viven ciclos más cortos o más largos. Pueden durar un día o toda una vida. Y no es igual cuando nace que en la mitad del ciclo, o al final del mismo.

Las parejas pueden formarse respondiendo a distintos tipos de motivación y en diferentes etapas de la vida de las personas. Aunque hay diversos modos y criterios para emparejarse, actualmente una gran mayoría de las personas que se unen, tiene como motivación fundamental el amor (el enamoramiento) y un proyecto de vida en común.

De modo general, se puede establecer el ciclo de vida de una pareja basada en el enamoramiento, en las siguientes etapas:

EL FLECHAZO

Es un instante de deslumbramiento, el momento en el que se produce el chispazo, se descubre “la química”. Aunque no conozcamos al otro, proyectamos en él nuestras ilusiones, deseos y fantasías. Nuestra imaginación vuela y no necesariamente coincide con la realidad. Es el momento del imán, la atracción inexplicable hacia el otro, ese “no-sé-qué” que nos gusta.

Nuestra sexualidad y el deseo también acompañan estos vuelos imaginativos. Sentimos mariposas en el estómago ante la inminente presencia de nuestro objeto del deseo, escalofríos, sudor, excitación, nerviosismo y ansias por el contacto físico. Dura aproximadamente 2 meses.

ENAMORAMIENTO

Es la etapa de la pasión amorosa. Dura más que la etapa anterior (aproximadamente 6 meses). Es una fuente de energía e intimidad. Nos vamos conociendo, pasamos mucho tiempo juntos, fluctúan ilusiones y desilusiones, justamente a raíz del proceso de irnos conociendo y saber cómo es el otro de verdad.

Comenzamos a pensar en “nosotros”, y a tener la necesidad de proyectos compartidos. En esta etapa la sexualidad está a flor de piel, muy activa, suele haber contacto sexual corporal, genital y coital permanente.

FORMACIÓN DE ESTABILIDAD

Se descubren las posibilidades y límites de la relación, aprendemos a compartir y a conocer a quien nos acompaña. Es una etapa difícil, de adaptación mutua, en la cual el proyecto es consolidar el “nosotros” y aprender a crecer de a dos.

Desde el punto de vista sexual, vamos conociendo qué nos gusta del otro; la relación sexual se va estabilizando y muchas veces disminuye un poco en frecuencia, pero no necesariamente en intensidad. El grado de intimidad se incrementa por el aumento de la confianza y el conocimiento mutuos.

AFIRMACIÓN

En esta etapa se produce el aprendizaje de la convivencia. Hay que aprender a negociar, a compartir roles, a aceptar las diferencias, a resolver las dificultades y conflictos. Se produce también una lucha por el poder, peleamos a ver quién tiene la razón, quién se somete y quién es sometido.

Es el momento de la formación de la familia, con la llegada de los hijos, lo cual genera un cambio (la primera crisis vital importante y universal) en el sistema familiar formado antes solamente por los integrantes de la pareja. Ahora, hay que adaptarse a los nuevos roles parentales, donde los hijos se interponen y se modifica la intimidad en la pareja.

La sexualidad se condiciona a la presencia de los hijos, tenemos que esperar que se duerman o se vayan a otro lado, o dejarlos con alguien para “escaparnos” a estar solos. Los niveles de expresividad sexual deben cambiar para adaptarse a la nueva situación.

LA MITAD DE LA VIDA

Se produce aproximadamente entre los 35 y los 50 años de vida de las personas. En esta etapa nos encontramos en medio de la crisis de pareja con nuestras crisis personales relacionadas e interactuando con las de nuestros hijos (adolescentes), nuestros padres (en su tercera edad) lo cual en ocasiones puede llegar a generar una gran crisis familiar.

Es una etapa difícil, de replanteos y de balances personales y conyugales. Solemos pensar qué proyectos cumplimos y cuáles no. Desde el punto de vista sexual hay rutinas, muchas veces falta de comunicación.

Y en ocasiones no encontramos en el otro la posible satisfacción de nuestras cambiantes necesidades. Se necesita fortalecer la autoestima y puede buscarse fuera de la pareja lo que no se encuentra en ella.

Es por esto que en esta etapa es cuando se producen en general los mayores índices de infidelidad. Si no prestamos suficiente atención a la satisfacción de necesidades mutuas, puede ser una fase dolorosa.

MADUREZ Y VEJEZ

En este momento, los hijos ya son grandes, se van de la casa y los integrantes de la pareja se quedan nuevamente solos. Se produce en este momento otra de las grandes crisis evolutivas universales en la pareja.

¿Qué sucede con la intimidad, la sexualidad y el amor?

Pueden producirse dos situaciones extremas. En una, se genera un reencuentro: los integrantes de la pareja nos volvemos a encontrar (“volvemos a ser novios”) y si está todo bien, nos re-elegimos, nos conquistamos nuevamente y re-vivimos juntos situaciones de plenitud (irse de viaje, compartir paseos, estar solos de nuevo), con un resurgimiento sexual que puede ser tanto genital como afectivo.

También si nos lo permitimos, hay una liberación en el goce de la sexualidad porque ya no existen barreras como la posibilidad de un embarazo, ni la presencia de otras personas (por ejemplo, los hijos) que inhiben la expresividad sexual.

En el segundo caso, puede suceder que se hayan producido crisis accidentales o de cualquier otro tipo y los miembros de la pareja se sienten como dos extraños. No se reconocen ni encuentran de dónde sostenerse para mantener la relación y entonces puede producirse la ruptura.

Cada pareja es un mundo. Nos pasan cosas distintas, en momentos diferentes, pero en algunos casos hay coincidencias y situaciones más o menos universales.

La clave está en reconocerlas y aceptarlas para cambiar aquellas que podemos y convivir lo más pacífica y serenamente con las que no pueden modificarse.

Fuente: La Web
Conjurado por Betty

16 comentarios:

  1. Jajaja!!!!
    Yo estoy atravesando por una de esas etapas,ahora, pero creo qe no llego a la siguiente.

    Jajajajaaaaaaaaaaaaaa!!!!

    ResponderEliminar
  2. Es tal cual Uds ponen!!Mi pareja cumple 28 años de casados el 15 y estamos como chicos planificando un viaje a Colon. Disfrutamos de nuevo la alegria de estar solos y no tener que dar prioridad a otras cosas.
    Pasamos por algunas crisis pero siempre nos reelegimos.Me parece que es muy importante admirar al otro y tener la suerte de crecer parejos.Besos

    ResponderEliminar
  3. Yo por mi parte hace siete anios, ahora el primero dic. sinceramente hay momento q me dan ganas de matarlo, porspuesto que mi esposo a mi tambien.. asi que es de a dos jejejej.
    Me encanto ese post. gracias.
    Besotes

    ResponderEliminar
  4. es asi, tal cual, ya lo habia hace un tiempo, no recuerdo donde.

    lo principal: cada pareja es un mundo. nos pasan cosas distintas, en momentos diferentes, pero en algunos casos hay coincidencias y situaciones mas o menos universales.
    "la clave está en reconocerlas y aceptarlas para cambiar aquellas que podemos y convivir lo mas pacificamente y serenamente con las que no pueden modificarse",

    yo lo vivo asi. sino.......




    la musica me tiene locaaaaaaaa
    loca de amoooooooooooooooorrrrr

    ResponderEliminar
  5. yo lo habia leido, quise escribir.
    perdon.

    ResponderEliminar
  6. Hace 12 años que estoy casada y 5 de novia, pasamos por todo en la vida.Es tal cual como lo escribiste vos Betty.Espero llegar a la última etapa.

    ResponderEliminar
  7. yo estoy en la etapa correspondiente a la mitad de la vida, y lo que dice...es muy cierto

    ResponderEliminar
  8. Todas las etapas son ciertas,en este momento me gustaria un poquito de cada una,seria maravilloso.-Cariños brujitas.-

    ResponderEliminar
  9. Todas las etapas son ciertas,en este momento me gustaria un poquito de cada una,seria maravilloso.-Cariños brujitas.-

    ResponderEliminar
  10. Yo soy un angelito asi que no se de que se queja Maridete!!!jajajajajajjaja
    Muy cierto todo!!!! yo entre noviazgo y casorio ya llevo ¡6 años! guau

    ResponderEliminar
  11. cintia querida, sos una niña!!!!

    ResponderEliminar
  12. Bastante real según lo que llevo viendo. Lo variable es la duración de las etapas, y por ahí se mezclan. En mi caso estoy entre el enamoramiento y el conocimiento. El reencuentro lo paso por alto porque lugar y tiempo para la pareja siempre tuvimos. No puedo más que agradecer al destino.

    ResponderEliminar
  13. que lindo, pato, me encantó lo que escribiste.

    ResponderEliminar
  14. Anita, si, soy una nena!!! asi que al proximo estupido que en una fiesta de casamiento me diga señora lo acribillo con un pelapapas!!!! jajajajja

    ResponderEliminar
  15. Cintia: pero que parezca un accidente, no lo olvides!!!! jajajjaja

    Pato: es verdad, es muy lindo lo que escribiste, disfrutalo!!

    ResponderEliminar
  16. es cierto lo de las etapas...

    En mi caso nos pasó que tenemos la misma edad ( 22 años, al casarnos )y crecimos y maduramos juntos...en 15 años tuvimos crisis y nos ayudaron a fortalecernos...veremos que nos depara la vida más adelante...

    ResponderEliminar

Namasté!!