29 de abril de 2009

Hormonas femeninas, ¿para qué sirven?





Las hormonas femeninas son muchas y variadas. Nos afectan en nuestro estado de ánimo, en nuestro apetito sexual, en nuestra relación de pareja y en otras muchas parcelas de la medicina.

Somos química, pura química y por eso, conocer qué síntomas pueden producir la alteración de unas u otras hormo
nas es muy importante para tu equilibrio y para saber si debes acudir al médico a una revisión.

Estrógenos.
Es una de las principales hormonas femeninas. Regulan la actividad del aparato genital, favorecen la flexibilidad
de los capilares, la resistencia de los huesos y previenen determinados problemas respiratorios. Cuando bajan hay nerviosismo, ansiedad, dolores musculares, sofocos y molestias premenstruales.

Progesterona.
Interviene en el ciclo menstrual y en la
actividad del aparato genital. Si hay desequilibrio, el cuerpo retiene más líquido y se hincha (pueden darse náuseas, irritabilidad, somnolencia y cansancio).

DEA.
Aumenta la resistencia del cuerpo
ante la fatiga y mejora la elasticidad de músculos y piel. Si desciende, pueden aparecer debilidad y dolores musculares, fatiga acusada, pérdida de memoria y bajada de defensas.

Testosterona.
Otra de las hormonas femeninas más importantes es la testosterona. Aumenta el deseo sexual femenino, favorece la autoestima y hace que el cuerpo retenga menos grasa y la elimine más fácilmente. Su aumento provocaría agresividad e irritabilidad; su bajada, pérdida de deseo sexual.

Cortisol.
Regula la respuesta del organismo ante el estrés, activando la producción de adrenalina. Si suben sus niveles puede aparecer nerviosismo, ansiedad y taq
uicardias. Si son muy bajos, cansancio, desánimo y disminución de la masa muscular.

Oxitocina.

Aumenta la sensibilidad del aparato genital, el deseo y el grado de placer en las relaciones sexuales. Si desciende, habría pérdida del deseo sexual e imposibilidad para llegar al orgasmo.

Tiroideas.
Otra de las hormonas femeninas que más nos pueden afectar a nuestro estado de ánim
o es la hormona tiroidea. Regulan el metabolismo y la forma en que el cuerpo quema las calorías de los alimentos. Cuando baja su cantidad pueden aparecer subidas de peso, fatiga crónica y depresión. Si es demasiado alta, pérdida de peso, problemas en los ojos, convulsiones, incapacidad para relajarse y ansiedad.

2 comentarios:

  1. A MI EDAD SE FUERON TODAS JA,JA,JA,

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  2. Buenas!!!!

    Mandenme un poquito de Estrógenos y Progesterona.

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Namasté!!