23 de julio de 2009

Hacer el amor


Tocarla, sentir sus besos, hinchaba mi corazón de alegría al tiempo que mi cuerpo estallaba de placer.

En verdad, esta mujer era hermosa, muy hermosa.. Ella tenia una cicatriz de 50 cm, precisamente donde antes hubo un voluptuoso busto. Su espalda y su pecho presentaban profundas quemaduras negras, imposibles de ignorar en su bella piel; su cutis lucia pálido, seco, cansado, no tenia cabello ni cejas.

Esa mujer era mi esposa, llevaba 2 años con cáncer de mama y había estado sometida a intensas sesiones de quimioterapia, le habían hecho perder el cabello y secado la piel.

Las radiaciones que recibió le habían quemado su de por si maltrecho cuerpo, y tuvieron que mutilarle la parte izquierda de su busto, en un desesperado esfuerzo por evitar la metástasis.

Para cualquier hombre, esa mujer era un monstruo, pero para mi, era la mujer más hermosa que podían ver mis ojos y sentir mi cuerpo.

Yo la amaba, de verdad, la amaba mucho. La conocí en las fiestas patronales de su pueblo y ella era la reina de esas festividades.

En verdad era muy bella y así se mantuvo toda la vida. Se cuidaba mucho para mi, siempre quería agradarme, era coqueta y me seducía, su feminidad era insoportable. Nuestras bodas de plata las celebramos en casa.

Compre una botella de champaña, saque el par de copas de nuestra boda, le regale un ramo de rosas rojas y bailamos, como pudimos, con la música de Leo Dan.

Levante mis brazos a esta hermosa mujer, la deposite en nuestra cama, tiernamente la desnude, nos besamos apasionadamente, entramos en calor, se encendieron los ánimos y alcanzamos un explosivo orgasmo.

Agotados y desnudos logramos conciliar un profundo sueño lleno de paz y amor. Mi esposa no despertó nunca... esa noche murió...

Solo recuerda que hacer el amor... es eso, amor y no solo sexo con alguien “bonito”... enamorarse es poseer algo que esta fuera del alcance de la edad y del tiempo...


Cuando amas profundamente una flor, también amas su marchitamiento.

Cuando amas profundamente, también amas aun en la vejez, y algún día asimismo amarás después de su muerte.

El amor no conoce otra cosa que no sea amor.

La Web.

9 comentarios:

  1. Conocía la historia pero no por ello me parece menos hermosa al volver a leerla ahora.
    Gracias. Me has recordado algo importante.
    Un beso

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  2. joooo betty por dios q post me has puesto ya me tienes llorando a moco tendido...


    besitosss

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  3. Amigas, pues yo he llorado también, me partió el alma esta historia

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  4. Ay¡,Betty.,que historia bella y triste...a mi tambièn me recordò que tengo algo que hacer...besos.

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  5. Pues a mí también me ha emocionado...

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  6. amigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    me has llegado al alma
    que bonito
    que bonito
    se me estremesio el alma
    amiga
    me has sacado una làgrima
    muy fuerte


    que tengas un grandioso dìa

    miles de besos para tì.

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  7. betty me conmovio mucho lo que escribistes se me piantaron unos lagrimones y me llego al alma besos

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  8. Carlos "El amor no conoce otra cosa que no sea amor" frase sencilla pero tan verdadera que se eriza la piel al leerla, en cualquiera de sus formas y sin importar lo de "afuera" o como es o está el "afuera" el amor siempre buscará el amor
    Creo que todos nos hemos conmovido y mucho con esta historia, pensemos que seguramente alguien la esté viviendo ahora, en este momento, y pensemos, nosotras mujeres, que no estamos libres de pasar por algo así.
    Vivamos entonces agradeciendo todo lo que tenemos al alcance de nuestras manos
    besos para todos.-

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  9. Me he emocionado y parece que somos muchos, claro que si, porque el amor es el amor siempre.

    Besos Bety.

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Namasté!!