27 de julio de 2009

Maneras de vivir

Un hombre de cierta edad llego a la clínica donde trabajo muy temprano para hacerse curar una herida leve, se le notaba que tenia prisa, preguntando en demasía cuanto quedaba para terminar, así que le pregunté cual era el motivo por el cual tenia tanta prisa.
Me dijo que tenía que ir a una residencia para desayunar con su mujer como todos los días, que vivía allí, me contó que llevaba ya tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado.
Terminando la cura de la herida, le pregunté de nuevo si ella se inquietaría mucho al llegar tarde esa mañana.
-No, me dijo, ella ya no sabe quién soy, hace ya casi cuatro años que no me reconoce.
Entonces le pregunté extrañado.
-Y si ya no sabe quién es usted ¿Por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?
Me sonrió y dándome la mano me dijo: -Ella no sabe quién soy yo, pero yo si sé muy bien quién es ella.

Anónimo


9 comentarios:

  1. Vaya final...

    Qué terrible enfermedad, pero que gran historia de amor.

    ¿Has visto la película "Lejos de ella"? No puedo decirte que te gustará, pero sí que la entrada me ha recordado muchísimo la historia que narra.

    Tienes un blog precioso. Enhorabuena.

    Un saludo.

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  2. Querida Betty:

    Te sonará a broma porque no es la primera vez que esto nos ocurre pero ayer, venía conduciendo hacia mi ciudad, un tanto triste, en realidad muy triste y pensaba en la historia que acabas de poner. En su día la leí y me impactó por la sencillez con la que transmite una gran lección de amor.

    Ojalá todos/as tuviéramos a alguien que sintiera tan claramente quiénes somos.

    Me lees el pensamiento, brujita!

    Un beso enorme

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  3. Perséfone y Angus bienvenidas al blogg!!

    Pandora, seguro que estamos conectadas!

    besos para todas!

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  4. Es tan cierto.
    El sabe quien es ella y eso le basta, pero ella aunque no pueda recordar quien es seguro que siente su amor.

    Besos.

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  5. Acabo de venir de otro blog con una historia sobre esta terrible enfermedad, y acabo de llorar como una tonta... venía aquí temiendo encmntrarme lo que he encontrado, así que vaya rato que llevo!
    Una de mis abuelas murió así, a mí me identificaba con su propia madre, o sea, con mi bisabuela... era terible!
    La vida nos manda unas pruebas muy fuertes. hay que tener mucho amor dentro para poder sacarlo y desparramarlo en momentos comoéstos...
    Un beso, amiga!

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  6. Edurne: yo sé de un caso de una mujer con esta enfermedad, que está en los comienzos, y le hizo una carta a sus hijos para que la lean, cuando ella ya no pueda reconocerlos, y conozco otra, ya mayor que cuando su hija va a visitarla al hogar donde se encuentra, conversa con ella como si fuera una amiga de la infancia, ya se olvido que es su hija.
    Enfermedad terrible, no sólo para quien la tiene, creo que es mas dura para sus familiares.
    Lamento que hayas pasado otro mal rato, a mi también estas cosas me angustian mucho

    Cecy:no te queden dudas de que esas personas aunque no reconozcan a sus familias, deben sentir el amor que les dan.
    Besos a las dos

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  7. Ya lo dijeron todo ustedes. Tristísimo pero una bella historia de amor que no dudo sea más común de lo que creemos.

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  8. Todo lo han dicho ustedes.,es bella y triste la historia,como la vida misma no?

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Namasté!!