31 de agosto de 2009

El arte de no enfermarse

Estos conceptos poderosos, que un buen amigo me obsequió, resumen en mi opinión claramente aspectos cotidianos que con frecuencia pasamos por alto. Conscientes o no de esta forma de actuar el caso es que pueden influir hasta llegar a enfermarnos.

Si no se quiere enfermar... ¡hable de sus sentimientos!

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros "secretos", nuestros errores!... El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia!

Si no se quiere enfermar... ¡tome decisiones!

La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

Si no se quiere enfermar... ¡busque soluciones!

Personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

Si no se quiere enfermar... ¡no viva de apariencias!

Quien esconde la realidad finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso... Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

Si no se quiere enfermar... ¡acéptese!

El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a si mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

Si no se quiere enfermar... ¡confie!

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relacionamiento. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.

Si no se quiere enfermar... ¡no viva siempre triste!

El bueno humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. "El buen humor nos salva de las manos del doctor". La alegría es salud y terapia.


Autor: Dr. Dráuzio Varella

7 comentarios:

  1. Ufff!! Es un tema muy complejo. No es tan fácil, aunque reconozco que tiene mucho de verdad a pesar de ser tan ultra.

    No siempre se pueden liberar sentimientos y responsabilidades sin caer en una buena dosis de egoísmo, ya que muchas veces eso significaría abandonar a los demás.

    Tampoco es todo tan blanco o tan negro, existen matices como los grises.

    Pero no dejo de reconocer que estaría bueno poder cumplir todas estas metas, aunque para ello haya que despojarse de ese sentimiento de culpa que a muchos nos persigue.

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  2. CUANDO NO ES TUYO EL PROBLEMA ES DE UN SER QUERIDO ES MUY DIFICIL!!!!

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  3. Estoy de acuerdo con el texto que nos has puesto y también con las apreciaciones de mis predecesoras en los comentarios...
    Ya podríamos liberarnos de tanta carga con un sólo manotazo!
    pero estamos en ello!
    A reír todo lo que podamos... para empezar por algo, no?
    Un beso!

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  4. Totalmente de acuerdo Betty...
    Y si no que se lo digan a mi estómago!!! jejejejeje

    Pero tambien es cierto que a veces no decimos, no expresamos, claudicamos,... por amor o por no hacer daño.. Y eso no me parece tampoco que esté mal.

    Es dificil, pero lo ideal sería encontrar el término medio. Pensar en nuestras necesidades sin dejar de lado las de los demás.

    Ser generoso también es una buena medicina.

    Un beso.

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  5. FELIZ MARTES BETTY AMIGA QUERIDA!!!

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  6. Creo que todos coincidimos en las dificultades, pero ninguno habla de imposibilidad. La prpuesta, que a mí me parece válida, es que todos tenemos un "espíritu de sanación interior" que puede ser estimulado con este tipo de cosas. Ser felices, generosos, considerar al otro un hermano de la vida, etc. puede hacernos mucho bien, quizá más que muchos medicamentos. Considero que si logramos quitarnos muchas pautas mentales que nos dañan -y dañan a otros- podemos ser saludables y felices. Un abrazo a todas/os

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  7. De acuerdo contigo: yo me acepto. o me aguanto, hace mucho.
    Gracias por tu visita.

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Namasté!!