7 de septiembre de 2009

El profeta

Tu dolor es la ruptura del caparazón
que encierra tu entendimiento.
Así como el hueso del fruto debe romperse
para que su núcleo pueda exponerse al sol,
así tú debes conocer el dolor.
Y si pudieras mantener tu corazón maravillado
ante los milagros diarios de tu vida,
tu dolor no te parecería menos maravilloso que tu alegría.
Y aceptarías las estaciones de tu corazón,
así como siempre has aceptado las estaciones
que pasan sobre tus campos.
Y observarías con serenidad
a través de los inviernos de tu sufrimiento.
Gran parte de tu dolor es tu propia elección.
Es una poción amarga
con la que el médico que hay en ti cura tu ser enfermo.
Por lo tanto, confía en el médico,
y bebe su remedio con silencio y tranquilidad:
porque su mano, aunque pesada y dura,
está guiada por la mano tierna de lo invisible,
y el cáliz que trae,
aunque quema tus labios,
ha sido hecho del barro
que el Alfarero ha humedecido
con Sus propias lágrimas sagradas.


El profeta, Khalil Gibran

6 comentarios:

  1. A VECES NOS ACOSTUMBRAMOS AL DOLOR Y EN LA MENTE LO BUSCAMOS GIBRAN AUTOR DE MI JUVENTUD,SI LO HABRE LEIDO!!!

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  2. María Laura7/9/09 10:45

    Me gusta mucho este escritor
    lindo blog, felicitaciones

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  3. Cuando hay muchos dolores acumulados,como dice la galle,uno convive con èl como puede.

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  4. Anónimo7/9/09 14:53

    por diorrrrrrrrrrrrrrrrrrr

    ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ

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  5. Anónimo 14:53, hoy esta lindo para dormir, llueve y esta feo, no te quejes, colaboro para que puedas descansar..

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  6. no se puede decir mas claro


    besitossss

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Namasté!!