9 de octubre de 2009

Una familia muy normal...

Una familia modelo cenaba tranquilamente cuando la hija de diez años comenta:

- Tengo una mala noticia, ya no soy virgen

Un silencio sepulcral se apodera de la mesa y de repente empiezan las acusaciones mutuas:

El marido dirigiéndose a su mujer:

- Esto es para que veas que eres una mala madre. Por ir vestida como una cualquiera y flirtear con el primer imbécil que aparece por la puerta. ¡Claro, algún día esto tendría que ocurrir! ¡Con el ejemplo que ve la niña todos los días, no me extraña!

Ahora, el padre la toma con su hija mayor de 20 años:

- ¿Y tú? (Apuntándole con el dedo) Que te pones a darte el lote en el sofá con ese novio tuyo, que tiene pinta de mariquita arrepentido, pero claro tu dices que es 'metrosexual' o como se llame esa cosa. ¡Es que eres igual a tu madre! Y la niña lo ve y quiere copiar.

La madre ya no aguanta más tanta humillación y le contesta:

- ¿Quién es el idiota que se gasta la mitad del sueldo en putas y tiene la cara de despedirse de ellas en la puerta de casa? ¿Piensas que somos ciegas? Y aún más, sólo te diste de alta en Digital Plus para ver tus pelis porno y te pasas todos los fines de semana matándote a pajas con ruidosos finales incluidos. A mí por lo menos me la meten gratis y no eres tú. ¡Es que eres inútil hasta para eso!

Totalmente descontrolada y al borde del colapso, la madre le pregunta a la niña, con los ojos llenos de lágrimas.

- ¿Quién te hizo eso, mi niña? Cuéntame.

Entre sollozos y lágrimas, la niña le contesta:

- La profesora, que se ha enfadado y me ha quitado del Nacimiento y ahora ya no soy Virgen, soy vaca.

Fuente: Elisabeth

Hasta el lunes!!!!!!

5 comentarios:

  1. Si escucháramos antes de hablar...
    Buen finde guapa!

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  2. AJA,JA,JA,JA, ESO NOS PASA POR PRECIPITARNOS!!

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  3. Ops. en boca cerrada, dice el refran.
    A ver cuando se aprende a escuchar, antes de decir cosas que puedan no tener retorno.

    Besos, querida Betty.

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  4. Si es que se nos va la fuerza por la boca.
    Muy bueno e instructivo.

    Un beso

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  5. Aprender a escuchar sería el consejo. Pero dejando de lado la historia contada graciosamente, en cuántos matrimonios en los cuales se perdió el respeto ese tipo de diálogos es normal. Ese enrostrarse permanentemente las "culpas" sin tener en cuenta la presencia de los hijos.

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Namasté!!