7 de noviembre de 2009

LA EÑE TAMBIÉN ES GENTE

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope.
Ya nos han traducido el pochoclo.
Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~. ¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya como cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní? "La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa.
Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita de segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui. A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo.
Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece.
Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta. No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable Cesar Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio.
Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania.
La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software. Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo. Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.

María Elena Walsh


Hasta el lunes amigos!!!

7 comentarios:

  1. QUE BELLEZA,Y,TAMBIEN..... DE LA WALSH,MI HIJA TIENE TODOS LOS CANTOS PARA SUS NIÑOS ALLA EN AUSTRIA,ES UNA GRANDE DE LA LITERATURA !!!!!

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  2. No tembléis, ya no está más en discusión la posibilidad de eliminar la Ñ. En la RAE hace muy poquito que se discutió y quedó sin quorum la idea y con la firmeza de que la Ñ nos seguirá acompañando, ya que es el símbolo de nuestro idioma.
    No va a ser EspaÑa (cuna del idioma) justamente la que adhiera a eso.

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  3. No creo que desaparezca nunca la Ñ.
    Qué haríamos sin ella? Sobre todo los espaÑoles
    :-)
    Buen finde a tod@s

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  4. \\\///
    (^_^)
    ñññññññ¡¡¡
    Besitos brujita y buen fin de seman¡¡¡

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  5. teniendo en cuenta que, mi primer apellido tiene una ñ, estupendísima, como la quiten, se van a ver las caras conmigo, a ver quién va a ser el guapo que se atreva a cambiarme mi apellido, ¡¡noooooooo!!, que ni se les ocurra, ¡¡viva la ñ!

    He de reconocer mi incultura, no se quién es María Elena Walsh, snifffff, lo voy a mirar en el Google, jejejje

    Besiños, ¡¡hala, con eñe!! jajajaja, que, por cierto, en gallego, se dice biquiños a los besitos, también con eñe, jejeje

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  6. FELIZ DOMINGO BETTY AMIGA QUERIDA!!!

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  7. excelente besos betty

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Namasté!!