24 de marzo de 2010

Hablemos de perfumes: El agua de colonia


Como indica su nombre, este producto (que originariamente se llama Kölnisch Wasser), viene de la ciudad alemana de Colonia y su descubrimiento se debe al perfumista italiano Giovanni Marina Farina (1685–1766), que trabajaba en la perfumería más antigua de la ciudad (aún sigue activa en nuestros días).

Instalado en Colonia, el perfumista concibió un elixir a partir del aceite de bergamota y le bautizó con el nombre de su ciudad residencial. Se trataba de un aroma muy innovador para la época, ya que era una fragancia muy fresca en contraposición a la de los cargados perfumes (sobre todo franceses) que se usaban en aquel entonces. El éxito fue inmediato. Incluso se dice que Luis XV y Luis XVI la adoptaron.

Algunos decenios más tarde, el agua de colonia se extendió por todo el mundo. Fue imitada, copiada y falsificada... de tal forma que no queda mucho de la fórmula original. Hoy en día, el término se ha vuelto mucho más genérico: hablamos más bien de una composición ligera de un perfume o de una fragancia suave y fresca.

El agua de colonia, que encuentra su origen en el siglo XVIII, tuvo un desarrollo un tanto caótico a lo largo de los años. Primero lo adoptaron los más ilustres hombres de la historia, como Napoleón (que usaba varios litros al mes), después lo utilizaron las personas "mayores" y finalmente se puso de moda en todos los hogares.


La colonia tiene ese "no se qué" delicioso que le asegura un puesto importante en nuestras vidas. La antigua agua de colonia era mucho más fuerte. La veíamos en los armarios de nuestras abuelas y nos parecía algo casi mágico...

Hoy en día siguen existiendo aquellas colonias de frascos preciosos y etiquetas inspiradas, pero cuando hablamos de colonia lo que nos viene a la mente es más bien un agua fresca, normalmente en envases grandes y económicos.
Tradicionalmente, se consideraban aguas de colonia las composiciones olfativas que contenían entre un 4 y un 6% de esencias, en relación al 7 a 12% de las eaux de toilette y el 12 a 20% de las aguas de perfume.

Su fórmula, esencialmente compuesta de esencias de la familia de los cítricos -naranja, limón, bergamota, pomelo...) añade a estas notas otra de corazón florido (como por ejemplo, de rosa, lavanda o jazmín) así como una nota de fondo amaderada (como el cedro o sándalo).

Una mezcla particularmente luminosa, de carácter tan auténtico como mítico...

2 comentarios:

  1. ME FALTARA,PERFUME FRANCES,PERO COLONIA,NUNCA!!!!

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  2. yo la uso despues de afeitarme besos bety

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