5 de abril de 2010

Regalar la luna

Un Maestro Zen con una forma muy simple de vivir, habitaba en un pequeña cabaña al pie de una montaña. Una noche, mientras el maestro no estaba en casa, un ladrón entró a la cabaña y se dio cuenta que no había nada para robar.
El Maestro Zen volvió justo en este momento y encontró al ladrón.
Dijo al extraño:
- Has hecho un largo camino para visitarme
- … y no deberías regresar con las manos vacías.
- Por favor, toma mis ropas de regalo.
El ladrón estaba asombrado, pero tomó las ropas y escapó.
El Maestro se sentó desnudo, observando la luna.
- Pobre hombre, murmuró.
- Hubiera querido darle esta hermosa luna.



Amigos, este es el último post del Aquelarre .
Tengo mucho trabajo por delante y asuntos personales que atender y me será imposible mantener este espacio y ademas visitarlos como se merecen.
Nos estaremos leyendo en cuanto tenga tiempo para dedicarles, con el cariño de siempre
Hasta cualquier momento, les dejo un beso enorme y un gracias con todo mi corazón.

PD:He quitado la opción de comentarios, no me gustan las despedidas