1 de julio de 2010

A mi madre le decían loca


A mi Madre le decían loca, pero no era loca, era profesora.
Hablaba diferente. Decía: "Los ojos sirven para escuchar". Yo tenía diez años de edad.
Un niño no comprende el lenguaje vertical y pensaba que quizá mi madre era loca.
Cierta vez me armé de valor y le pregunté: ¿Con qué miramos?
Mi madre me respondió: "Con el corazón".
Cuando mi madre se levantaba de buen humor cantaba: " Hoy me he puesto mi vestido de veinte años".
Yo sabía que no tenía veinte años y la miraba, nada más.
¿Qué puede hacer un niño, sino escuchar?
Si mi madre estaba triste decía estar vestida de niebla. " Hoy tengo ochenta años" -dijo-, cuando desaprobé un curso. Al fin pude terminar la educación primaria. El día de la clausura llegó tarde. Se disculpó diciendo: "Hijito, me demoré porque estuve buscando mi vestido de Primera Comunión, ¿No ves mi vestido de Primera Comunión?".
Miré a mi madre y no estaba vestida de Primera Comunión. Después tuvo ese accidente fatal. Me llamó a su lado, cogió fuerte mis manos y dijo: "No tengas pena, la muerte no es para siempre".
Pensé: mi madre no se da cuenta de lo que habla. Si uno muere es para siempre. Era niño y no entendía sus palabras.
Ahora tengo cincuenta años y recién comprendo sus enseñanzas. Sí, Madre. Podemos tener 20 años y al día siguiente ochenta. Todo depende de nuestro estado de ánimo. Los ojos sirven para escuchar porque debemos mirar con atención a quien nos habla. Para conocer la realidad esencial de una persona, tenemos que mirarla con el corazón.
La muerte no es para siempre, sólo muere lo que se olvida y a mi madre la recuerdo porque la quiero. Ahora -en sueños platicamos- nos reímos de su método de enseñanza.
Aprendí a mirar con el corazón.
Una noche me dijo: "He notado que te molestas si tus amigos te dicen loco y eso no está bien. Es natural que el hijo de una loca sea loco". Entonces -por primera vez- repliqué a mi madre y le dije: "Madre, te equivocas, no siempre el hijo de una loca tiene que ser loco; a veces es poeta".
Por eso puedo decir con orgullo: "A mi madre le decían loca, pero no era loca, era profesora. Me enseñó a descubrir la vida después de la muerte".

Max Dexter

http://uncantoalavida-sina.blogspot.com/

10 comentarios:

  1. EMOCIONANTE HASTA LAS LAGRIMAS MADRE HAY UNA SOLA!!!Y ESPERA HASTA EL ULTIMO HIJO QUE DESENCARNE !

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  2. Impresionante. Realmente bello.
    Cuanta verdad encierra esta magnífica entrada.
    Un beso.

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  3. excelente post besos betty

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  4. Emocionante y hermosísimo. Lleno de poesía.

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  5. Muy emocionante y completamente cierto todo lo que se dice.
    Me siento identificada con estas apreciaciones que tiene la gente de "loca". Yo también pienso muchas veces: "me dirán loca, seguro...!"

    Un beso enorme, amiga y muchas gracias por estos recuerdos tan bonitos y entrañables!

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  6. Que bueno Betty!!! Las madres son sabias y un poco locas!!!
    Buen Finde Amiga!!!! Vamos que se puede...

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  7. felicitaciones betty besos

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  8. Felicidades Uruguaya querida!!!! Disfrutalo todo el pueblo se lo merece!!!!

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  9. amigos estoy feliz!!!!!!!!!!!!!
    gracias a todos por la buena onda!!!!

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  10. Pienso que las personas que nos expresamos desde el corazón estamos acostumbradas a que haya siempre alguien que nos tache de locas. Pero en realidad simplemente pienso que somos más valientes, porque no nos importa lo que nos digan . Recibe un fuerte abrazo y un cariñoso beso.

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Namasté!!