8 de noviembre de 2010

El mecanismo de las preocupaciones


 
Un viajero muy cansado se sienta bajo la sombra de un árbol
sin imaginarse que iba a encontrar un árbol mágico, "El Árbol
que convierte en realidad los deseos".

Sentado sobre la tierra dura, el pensaba que sería muy
agradable encontrarse una cama mullida.
Al momento, esta cama apareció al lado suyo.

Asombrado el hombre se instaló y dijo que el colmo de
la dicha sería alcanzado, si una joven viniera y masajeara
sus piernas tullidas.
La joven apareció y lo masajeó de una manera muy
agradable

- Tengo hambre, -dice el hombre,- y comer en este momento
sería con seguridad, una delicia.

Una mesa surgió, cargada con alimentos suculentos.

El hombre se alegra. Come y bebe. Su cabeza se inclina
un poco. Sus párpados, por la acción del vino y la fatiga,
se cierran. Se dejó caer a lo largo de la cama y pensaba
ahora en los maravillosos eventos de este extraordinario
día.

- Voy a dormir una hora o dos -se dice él-. Lo peor sería
que un tigre pasara por aquí mientras duermo.

Un tigre aparece enseguida y lo devora.

 Usted tiene en si mismo un Árbol de deseos
que espera sus órdenes.

Pero cuidado, el también puede realizar sus pensamientos
negativos y sus temores. Puede contaminarse de ellos y
bloquearse. Este es el mecanismo de las preocupaciones.

Carlos Davis

1 comentario:

  1. Es genial el relato, yo siempre digo que me ocupo, no me preocupo.Desde pequeños nos enseñan a temer a la felicidad, como si algo malo pudiera traer, y eso no es cierto en la vida hay momentos variados pero solamente depende de como los interpretes asi seran, es cuestion de perspectiva, resumiendo la base de una buena receta.La mente es nuestro motor, esa energia es la que dirige nuestros acontecimientos, es un tema que da para mucha charla.
    Besos.

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