9 de diciembre de 2010

Nuestra amiga "Autoconocimiento" nos propone un tema: Movimiento "slow"

Hoy más que nunca, el individuo moderno vive sumido en una particular carrera de obstáculos en la que controlar el cronómetro hasta la milésima determina nuestra existencia. La desconexión del medio natural y su tempo, ligado a las estaciones y demás factores que escapan a nuestro control, parece un espejismo en las sociedades occidentales de hoy en día. Las ciudades se vuelven anónimas y levitamos, sumidos en nuestro peculiar universo de intereses. La prisa es el motor de todas nuestras acciones y la cinética de grand prix envuelve nuestra vida acelerándola, economizando cada segundo, rindiendo culto a una velocidad que no nos hace ser mejores.

El movimiento Slow no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta la fecha. Su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital. La clave reside en un juicio acertado de la marcha adecuada para cada momento de la carrera diaria. Se debe poder correr cuando las circunstancias apremian y soportar el temido estrés que en demasiadas ocasiones nos embarga; pero a la vez saber detenerse y disfrutar de un presente prolongado que en demasiados casos queda sepultado por las obligaciones del futuro más inmediato.
Las decisiones importantes no siempre deben tomarse al azar, impulsivamente, eso lo sabemos todos. Resulta difícil creer que llevar a cabo más de una actividad a la vez pueda deparar resultados positivos; más bien mediocridad en los distintos escenarios. Asimismo, no siempre la inactividad es sinónimo de vacío. La actitud contemplativa nos integra en el medio y puede ser el refugio de ideas brillantes que nos ayuden positivamente en nuestro proceder.
El movimiento Slow quiere dar herramientas a los individuos para que sus existencias no sean una mera sucesión de escenarios encadenados, desprovistos de emociones.

En definitiva, el movimiento Slow es una fuente de placer, útil para alejarse de una vida estandarizada regida por el minutero de nuestro reloj de pulsera, sometida por una velocidad que erradica nuestra capacidad para disfrutar del momento esperado cuando este por fin asoma.


Historia de un movimiento internacional

El movimiento Slow tiene su génesis en la Plaza de España romana, en el año 1986.
Su nacimiento es indisociable de cierta actitud contestataria en clara oposición a la americanización de Europa. Cuando el periodista Carlo Petrini se topó con la apertura de un conocido establecimiento de comida rápida en este enclave histórico de la capital italiana, algo se removió en su interior. Definitivamente, se habían traspasado los límites de lo aceptable y entendió, de forma casi visionaria, los peligros que se cernían sobre los hábitos alimentarios de la población del

viejo continente, ofuscado en imitar el tempo vital marcado al otro lado del Atlántico. La respuesta no se hizo esperar, fundándose la semilla del movimiento; Slow Food.
La idea era simple; proteger los productos estacionales, frescos y autóctonos del acoso de la comida rápida y defender los intereses de los productos locales, siempre en un régimen sostenible, a través del culto a la diversidad, alertando de los peligros evidentes de la explotación intensiva de la tierra con fines comerciales.

Tras Slow Food, aparecerían nuevas aplicaciones a otros ámbitos esenciales de nuestras existencias como el sexo, la salud, el trabajo, la educación o el ocio que acabarían por conformar las áreas de influencia del movimiento Slow

Gracias amiga por permitirnos seguir aprendiendo!

6 comentarios:

  1. DONDE VIVE MI HIJA, NO TIENE COMIDA DE EE.UU.. DE ALGUNOS PAISES EN LA S AFUERAS HAY MUCHA VERDURA ,ELIGEN TODO ORGANICO(SE DICE ASI?)

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  2. si galle, esta bien dicho cuando se trata de alimentos que no contienen productos químicos para su conservación ni se utilizan para cultivarlos
    ojalá todos pudiéramos elegir alimentarnos de esa manera, te digo que por estos lados ya hay gente que los vende y con mucho éxito
    beso grande!

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  3. Mi escoba me trajo hasta ti. Me gusta mucho tu blog. Yo también practico el Slow en todos los aspectos de mi vida y además soy brujita buena como tú.
    Besos

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  4. Interesante artículo, Betty. Me ha gustado mucho y me quedo pensativa...

    Un beso, guapísima.

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  5. Ya conocía desde hace tiempo este movimiento y me encanta su filosofía de vida. Hace unos 6 ó 7 años que vivo en un pueblo pequeño y el ritmo es mucho más lento que el de una ciudad. Gracias por compartir. Besos guapa.

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  6. Has dejado muy bonita la entrada, gracias por nombrarme.
    Be....sos..... muy lentos.

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Namasté!!