5 de marzo de 2012

El hombre que no quiso saludar a Hitler



August Landmesser pertenecía al partido nazi y trabajaba en los astilleros Blohm und Voss en Hamburgo. Según se cree, las razones de su pertenencia al partido se debían sobre todo a motivos laborales. A decir verdad, Landmesser no debía de tener nada de racista, pues decidió formar una familia con Irma Eckler, una mujer judía. Sin embargo, esta unión, que nunca pudo legalizarse, fue reprimida por sus compañeros y jefes de partido, que lo expulsaron de sus filas en 1935. Y ese sólo fue el comienzo de su persecución.

La fotografía que se ha hecho famosa, y en la que se aprecia a un hombre (Landmesser), cruzado de brazos ante la multitud que alza el brazo al estilo nazi, fue tomada en 1936 en Hamburgo durante la botadura del buque Horst Wessel. Hitler estaba presente. Sin duda, le pasaría desapercibido ese hombre que le desafiaba ante la multitud; pero no pasó desapercibido al objetivo de la cámara. Ni a la historia.

En 1938, Landmesser fue apresado por la Gestapo y condenado por contravenir la Ley para la Protección de la Sangre y el Honor Alemanes, ley que prohibía cualquier relación sexual entre judíos y no judíos alemanes. August Landmesser pasó casi tres años en el campo de concentración de Börgemoor bajo un régimen de trabajos forzados, del que sería liberado para ser enviado directamente al frente de batalla de una guerra que ya estaba en su apogeo. Pero no fue enviado a cualquier batallón: sino al 999, destinado a soldados que se hallaban en régimen de libertad condicional. Nunca más se supo de él. Su esposa Irma fue enviada al campo de concentración de Ravensbrück, donde murió en 1942.

Sin embargo, y a pesar de los obstáculos, August e Irma lograron criar a dos hijas que, una vez acabada la contienda, fueron a parar a uno de los incontables orfanatos que daban acogida a los miles de niños solos y perdidos de la postguerra alemana. Las hijas de los Landmesser nunca olvidaron a sus padres, hasta el punto de que, en 1991, una de ellas descubrió y señaló a su padre como el hombre de la fotografía, el hombre de los brazos cruzados que se negó a saludar a Hitler.
Fuente: Curiosidadescuriosas

6 comentarios:

  1. TRISTE PERO HERMOSO RELATO,NO LO SABIA, CUANTO SUFRIMIENTO DIOS Y JESUS

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  2. Holaaaaaaaaaaaaaa !!! Betty amiga !!! linda !!,
    paz y bien * y Namastè !!!!

    me da alegrìa poder saludarte nuevamente pero si es hermoso ver a un hombre con MAYÙSCULAS !! UN VALIENTE !!! triste y le ruego a Dios Nuestro Señor por la Paz !

    Betty !! te quiero mucho buena amiga y hermana !!

    te extrañè estos dìas que no pude estar !!!

    te mando un abrazo de corazòn a corazòn !!!

    Què Dios te colme de bendiciones ♥

    Paz y Bien *

    y Namastè por siempre buen corazòn *

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  3. HOLA BETTY, PASABA COMO ANDAS?

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  4. Hola, Betty

    Desconocía historia que has comentado. Realmente fue un hombre muy valiente, luchador y con gran fe en sus pensamientos e ideales.

    Me alegro que sus hijas se sintieran orgullosas de sus padres. Necesitamos más padres como ellos.

    Besotes.

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  5. hola Mandalas (Ma.Eugenia) eres muy bienvenida!
    hola galle y Juli!!!
    beso a las tres!

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  6. FELIZ DIA DE LA MUJER AMIGA QUERIDA

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Namasté!!