29 de diciembre de 2012

Meditación para un corazón tranquilo



Postura: siéntese en la postura fácil o en una silla, con la espalda recta.
Ojos: casi cerrados o mire hacia adelante con los ojos medio abiertos.
Respiración: Inhale lenta y profundamente por la nariz. A continuación, retenga la respiración tanto tiempo como pueda. Después exhale por la nariz de forma suave y gradual dejando escapar todo el aire. Cuando haya vaciado totalmente el aire, retenga la respiración con los pulmones vacíos.
Mudra: coloque la mano izquierda en el centro del pecho a la altura del centro del corazón. La palma debe quedar plana sobre el pecho con los dedos en horizontal y señalando hacia la derecha.
La mano derecha como si fuera a prestar juramento y las yemas de los dedos índice y pulgar juntas, en GYAN MUDRA. Mantenga la palma de la mano hacia delante, el codo relajado cerca del torso y el antebrazo en posición perpendicular al suelo.
Tiempo: de 3 a 5 minutos Final: inhale y exhale con fuerza 3 veces.
COMENTARIOS: la fuerza sutil del prana se encuentra en los pulmones y en el corazón. La palma izquierda se coloca en la sede natural del prana. Crea una profunda calma en ese punto. La mano derecha, que controla la acción y el análisis, realiza un mudra receptivo y relajado y se encuentra en la posición de paz. Toda la postura induce un sentimiento de tranquilidad. Esta meditación terapéutica crea técnicamente un punto tranquilo para el prana y el centro del corazón. Desde un punto de vista emocional, añade una clara percepción sobre las relaciones con nosotros mismos y con los demás. Si se sintiera incómodo en su trabajo o con una relación personal, siéntese y haga esta meditación entre 3 y 5 minutos antes de decidir cómo actuar. Después actúe de todo corazón. Esta meditación es perfecta para principiantes. Abre la conciencia de la respiración y tonifica los pulmones y el corazón. Se trata de una meditación terapéutica de gran valor. —
Fuente: Vivir sanamente

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