11 de septiembre de 2014

Cuanta locura!

Un pequeño resbalón y acabarás dando el salto del ángel sin paracaídas. La llaman la Piscina del Diablo y está justo al borde de las cataratas Victoria. Un abismal escenario en el que puedes sumergirte para ver, justo a unos centímetros de ti,  la feroz caída del río Zambeze, en África. Son muchos los turistas que diariamente acuden a esta piscina natural no apta para aquellos que teman a las alturas, un rincón espectacular que te recomendamos conocer, si eres un amante de las emociones fuertes. Muy-muy fuertes.

Cabe la posibilidad de que si caes, salgas con vida. Al menos sobrevivirías a la caída, pero no a las decenas de cocodrilos que suelen aguardarnos al final de estas cataratas únicas en el mundo. Miden unos 1,7 kms de ancho y 108 metros de alto. Sus dimensiones duplican a las del Níagara, y aunque no son tan conocidas, sí son un reclamo turístico para todo aquel que visite Zambia.

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